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PORTUGAL - SITUACIÓN Y GEOGRAFÍA
 

LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICA

Portugal, situado en el extremo más occidental de Europa, ocupa la mayor parte de la fachada atlántica de la Península Ibérica con una superficie continental de 88.500 km. cuadrados y una total de 91.676 km. cuadrados (incluidas las Azores y Madeira). Su característica forma rectangular tiene una longitud de norte a sur de 561 km. y una anchura de este a oeste de 218 km. Sus fronteras, todas ellas con España, están determinadas por líneas artificiales y varios cursos fluviales: al norte, el Miño, al Este, el Duero, el Tajo y el Guadiana, mientras que el Océano Atlántico constituye el límite occidental y meridional. Todo ello hace de Portugal uno de los 'pequeños países' de Europa, aunque, como ejemplo y teniendo en cuenta su superficie insular, es tres veces más grande que Bélgica. El país está dividido administrativamente en 11 provincias y 22 distritos, incluyendo las islas.

Los principales ríos de Portugal son el Duero, el Mondego, el Guadiana y, sobre todo, el Tajo, que corre desde el centro de la península hasta el Atlántico y en cuya desembocadura forma un amplio estuario, donde se encuentra la capital de la nación, sirviendo de margen a dos zonas muy diferentes.

Al norte del Tajo predomina lo verde, plateado y montañoso. La meseta peninsular se descompone en una serie de mesetas, inclinadas hacia el océano, separadas entre sí por agudos rebordes y estrechos valles. Sus cimas están muy desgastadas y no sobrepasan los 1.600 mt. de altura. Es la zona de río Duero y de numerosas sierras, entre las que se encuentra la de Estrela, donde se localiza el Malhao de Estrela, que con sus 1.991 mt. constituye el techo del Portugal continental.

Al sur del Tajo el relieve es más suave y las altitudes rara vez superan los 400 mt. Es tierra de amplios horizontes y plenillanura salpicados, excepcionalmente, de algunas ondulaciones destacables, entre ellas, la Sierra de San Mamede.

La mayor cima de Portugal es insular y se sitúa en la Azores, donde el perfecto cono del volcán Pico llega a los 2.345 mt. Madeira, a pesar de sus reducidas dimensiones, posee un aspecto abrupto que no conocen las tierras continentales, con alturas máximas de 1.861 mt.

 

FLORA Y FAUNA

La posición de Portugal entre los climas atlánticos y mediterráneos explica la presencia de dos áreas vegetales. La mitad septentrional del país, caracterizada por un bello e intenso verdor, y la fachada marítima occidental son dominio de la vegetación atlántica. En algunos bosques de las montañas del noreste dominan el roble albar o carvallo, avellano y abedul, así como brezos, zarzas y hiedras. Hay también algunas variedades de pinos, entre los que predomina el marítimo, que alcanza gran difusión entre las llanuras arenosas del litoral.

La vegetación mediterránea, poco frecuente en el norte, adquiere predominio casi absoluto al sur del Tajo. Las manifestaciones más características son la encina, el alcornoque, el pino piñonero y una gran variedad de matorrales y diversas plantas aromáticas (romero, tomillo, espliego, etc.). Esta vegetación densa y de baja talla se da, sobre todo, en las sierras del Algarve.

Ante este hábitat los animales que conforman la fauna son los mamíferos tipo conejo, liebres y otros roedores. Hay una gran variedad de pájaros y es muy rica la fauna piscícola en los ríos del norte, donde abundan las truchas y salmones. Igualmente es muy variada la fauna marina de sus costas, entre las que destacan la sardina y el atún.

En las Azores, verdadero jardín flotante debido a sus brumas, se pueden encontrar macizos de laurisilva, reliquias de la floresta hidrófila que cubría el archipiélago antes de ser habitado. Entre las muchas especies exóticas introducidas destacan la criptomeria japonesa, la araucaria, las hortensias y las azaleas. Hay una gran profusión de flores silvestres y de especies botánicas de pequeño porte, muchas de las cuales proceden de la flora original. Los elementos más atractivos de la fauna terrestre son las aves marinas y diversos pájaros, entre ellos el 'priolo', especie endémica. Pero, al igual que en Madeira, es el mar donde se encuentra la verdadera riqueza faunística, con centenas de especies de moluscos, peces y grandes mamíferos como el cachalote y el delfín. En Madeira, por su clima menos húmedo, se dan multitud de hortensias, hibiscus, jacarandás, orquídeas y el emblema de las islas: los 'pájaros del paraíso'.