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El
archipiélago de las Azores está formado por nueve islas
situadas en el Océano Atlántico, a 1.400 km de Europa
y a 3.900 de Norteamérica, y formando un conjunto verde de grandes
atractivos naturales que lo hacen un destino turístico, además
de encontrarse a solo dos horas de vuelo de la Península Ibérica.
El archipiélago se divide en tres grupos de islas. El oriental
lo forman Sao Miguel, que es la mayor, y Santa Maria.
El central lo forman Terceira, Graciosa, Sao Jorge,
Faial y Pico. El occidental y más alejado lo componen
Flores y Corvo.
Los orígenes de su colonización son confusos, pero parece
que fue el navegante Diego de Silves quien desembarcó por primera
vez en ellas en una fecha indefinida. Es seguro que en 1432 ya había
colonos instalados en ellas.
SAO
MIGUEL
Sao
Miguel es la mayor y más poblada de todas las islas, y también
la mejor dotada para acoger al turista.
La principal ciudad es Ponta Delgada, capital del archipiélago
y sede de casi todas las instituciones del Gobierno Autónomo.
No es en sí un lugar turístico, sino el punto de partida
para excursiones más interesantes por el resto de la isla. Quedan
no obstante como restos de su limitada historia algunos edificios e
iglesias de estilo gótico como la iglesia parroquial de Sao
Sebastiao, situada en el Largo da Matriz, que destaca por su magnífico
pórtico principal, de piedra blanca y no negra basáltica
como el resto del edificio. El Museu Carlos Machado, en el convento
de Santo André, de los siglos XVII-XVIII, guarda colecciones
de pintura, escultura, grabados e interesantes secciones de zoología
y etnología.
Otros lugares interesantes de la isla de Sao Miguel son la Lagoa
do Fogo y Ribeira Grande, con un importante conjunto arquitectónico
y agradables playas de fina arena.
Ribeira Grande es la segunda ciudad en importancia de la isla, que
conserva edificios típicamente azoreanos, adornados con rodapiés
lisos (s. XVII) o con relieves ondulados (s. XVIII). Merece la pena
visitar Caldeiras, una pequeña estación termal.
La Caldeira Velha es un pequeño estanque de agua caliente,
donde se puede tomar un baño reparador.
En el interior de la isla, se encuentra la villa de Furnas, una
antigua estación balnearia y a pocos metros del Parque Terra
Nostra, un sosegado jardín botánico con estanques
y canales que conforman la estación termal de Furnas al
fondo del jardín.
El lago tiene una segunda zona de caldeiras; aquí todo el suelo
está en ebullición, el agua sale aproximadamente a 100
ºC. Cercana está la Ermita de José do Canto, imitación
de pseudogótico.
SANTA
MARÍA
En la Isla de Santa Maria, la primera que se descubrió, hay espléndidas
fortalezas. Entre los monumentos, destacan la Iglesia Parroquial
de la Vila do Porto y la Camara Municipal, que antes fue
un convento del s. XVI. Por otra parte, Isla de Santa Maria es la única
isla que cuenta con terrenos de origen sedimentario, no volcánico
y por ello se encuentran algunas buenas playas, como la de la Bahía
da Praia, en el flanco sur.
TERCEIRA
En Angra do Heroismo, capital de la Isla de Terceira, calificada
como 'Patrimonio Mundial' por la UNESCO, encontramos un modelo de ciudad
renacentista, con calles simétricas bordeadas de casas señoriales
e impresionantes iglesias, como la Iglesia del Colegio, de estilo
barroco, convertida en Palacio dos Capitaes Generaias y en el
puerto, la de la Misericordia.
Pese a contar con edificios valiosos, el atractivo del casco antiguo
de la población de Angra está en sus calles, entre la
Praça Velha y el puerto. En la Praça Velha se halla
el edificio de los Paços do Concelho, siglo XIX,
en el que se guarda la primera bandera azul y blanca de la monarquía
constitucionalista. Destacan también la iglesia gótica
de Sao Sebastiao, eregida por los primeros pobladores, las casas
solariegas, las iglesias y capillas de Sao Carlos,
Fontinha, Sao Brás y Lajes, obras primas de la arquitectura popular
de los 'imperios' consagrados al Espíritu Santo. Por último,
sobre el istmo que une el Monte do Brasil a la ciudad y delimita
la bahía de Angra se alzan los muros del Castelo se Sao Joao
Baptista.
En la isla se puede visitar el gigantesco cráter volcánico
de Caldeira de Guilherme Moniz, la mayor del archipiélago
con 15 Km. de perímetro. En el borde occidental de la caldera
se llega al Algar do Carvao, Reserva Natural Geológica,
con paredes de lava y basalto.
GRACIOSA
También dentro del grupo central se encuentra Isla Graciosa,
en cuya capital, Santa Cruz de Graciosa, destacan la Iglesia
Parroquial, con exquisitos lienzos e importantes obras de pintura portuguesa,
la Iglesia del Santo Cristo y la Cruz da Barra, de estilo manuelino.
Sus calles de casas blancas recrean un ambiente que transporta a otros
tiempos
Es obligada la visita a la Furna do Enxofre (Caverna de Azufre),
el interior de un volcán extinguido (pico Caldeira) y
que cuenta con una misteriosa laguna subterránea, así
como a los diferentes montes que constituyen encantadores miradores.
PICO
Visitar la isla de Pico es penetrar en un pequeño mundo construido
durante siglos por balleneros, agricultores y pescadores. Como dicen
los folletos de la oficina de turismo de Portugal, 'pasar unas vacaciones
llenas de contraste entre los acantilados desnudos de un antiguo volcán
y los dulces higos y uvas, entre los fascinante panoramas y las aldeas
recogidas y asomarse al mar'.
Las poblaciones de Pico, diseminadas a lo largo de costa tiene un carácter
muy especial, debido a que muchas casas están construidas con
bloques de lava negra, color que contrasta fuertemente con los ricos,
variados y vivos colores de las flores.
Lajes,
Sao Roque y Madalena son tres pueblos donde el tiempo
ha dejado testimonios de arte e historia, mientras que en Calheta
de Nesquim, Sao Jao, Sao Mateo o Ribeirinha
cuentan con iglesias que merecen una visita, calles pintorescas que
desembocan en el mar y rincones donde las casas se confunden con las
viñas.
Pico es, además, un paraíso para los amantes de la
naturaleza. Desde aquí se pueden realizar travesías
para observar ballenas, cachalotes y delfines, sin olvidar los distintos
museos que dan a conocer la historia de los balleneros. Por otro lado,
los amantes del trekking encontrarán el cono volcánico
del Pico (2.351 m.), así como suaves laderas de montañas
y espacios ideales para la observación de aves.
Antes de marcharse de Pico recuerde llevar al menos un par de botellas
del vino de la región, una miniatura de canoa ballenera y trabajos
en hueso de ballena.
FAIAL
La Isla de Faial es toda ella una montaña volcánica,
su corazón, el Cabeço Gordo, con un cráter
impresionante y las laderas que caen al mar. Su capital Horta
al igual que la isla han sido conocidas por ser el punto de enlace de
los cables telegráficos submarinos que comunicaban los dos continentes.
Se recomienda la subida a la Igreja de Nossa Senhora do Carmo
y los paseos por sus calles de casas blancas y plazas de jardines multicolores.
La isla cuenta con museos que exhiben trabajos en dientes de cachalote
y en madera de meollo de higuera, así como con un viejo fuerte
y bellas playas como las de Porto Pim y Almoxarife, entre
otras.
Faial cuenta con una marina (en Horta) muy animada a la que llegan embarcaciones
de todas partes del mundo, siendo el punto de partida para los barcos
de 'big game fishing' que año tras año, capturan ejemplares
únicos.
SAO
JORGE
En la Isla de San Jorge, cuya capital es Velas se encuentran
algunos edificios históricos interesantes como es la Igreja
de Sao Jorge, famosa por sus pinturas del siglo XVII. Pero lo que
hay que hacer en Sao Jorge son paseos por sus senderos, entre pastos
y arboledas, como el que sube hasta las alturas de la Sierra del
Topo, o el que baja hasta la Llanura Faja de Santo Cristo. Muchos
de estos caminos todavía son transitados por los agricultores.
En estos paseos se pueden ir descubriendo las pequeñas poblaciones
de la isla, que se alinean en la costa o en lo alto de acantilados.
Antes de marcharse de Sao Jorge, debe haberse probado el delicioso queso
que se produce en la zona.
FLORES
Flores es una pequeña isla con una naturaleza primitiva y exuberante,
Cuenta con picos y montes, impresionantes acantilados, cascadas y con
siete preciosas lagunas. Hay mucho que caminar en Flores para
descubrir sus encantos como son los cráteres volcánicos
o los gigantescos prismas basálticos de Rocha dos Bordoes.
Flores cuenta con dos poblaciones, Santa Cruz y Lajes, que datan
del siglo XV, así como con pequeñas aldeas como Fajazinha
y Fazneda das Lajes, entre otras.
CORVO
La diminuta isla de Corvo es un gran paraíso. La pequeña
población de Vila Nova de Corvo, con casas de ventanas
ornamentadas con colores, cuenta con una modesta iglesia que guarda
una imagen flamenca del siglo XVI. Le aconsejamos que suba a la cima
del Monte Gordo, para admirar las lagunas recortadas por islotes
en el fondo de Caldeirao.
Los habitantes de Corvo son gente muy hospitalaria y seguro que le invitarán
a quedarse al menos por tres días.
Madeira
está situada a 545 Km de la costa occidental de Africa y a 978
del Portugal continental. El Archipiélago está formada
por las islas de Madeira, la más grande, y, a 50
km, Porto Santo, Desertas y Salvegens, estas dos
últimas deshabitadas. Fue descubierta accidentalmente en 1419
por el navegante Joao Gonçales y su privilegiada situación
le permitió el rápido desarrollo como puerto a partir
del siglo XVI. Perteneció por breves intervalos a España
y a Inglaterra, pero el resto de su historia ha sido territorio portugués.
En 1976 adquirió el estatus de región autónoma,
con parlamento y gobierno propios.
ISLA
DE MADEIRA
De forma elíptica, mide 58 km de ancho por 23 de ancho. Está
recorrida de este a oeste por una cadena de picos volcánicos
de bastante altitud, llegando a alcanzar los 1.861 metros.
La capital de Madeira, Funchal, se divide en dos sectores. Por
un lado la ciudad tradicional, la Marina, y por otro el enorme
complejo turístico. En este último están los
mejores hoteles, como el complejo Casino Park, y el legendario Reid's,
considerado uno de los mejores del mundo.
La Zona Velha presenta dos facetas, una destartalada, en la zona
superior y otra más cuidada en la parte baja, alrededor de la
plazuela donde se encuentra la iglesia do Corpo Santo, templo
del siglo XVI dedicado a Sao Telmo. La Praça do Municipio es
uno de los principales puntos de encuentro de la ciudad desde donde
se pueden ver los Paços do Concelho, del siglo XVIII;
la Igreja do Colegio Sao Joao Evangelista, del siglo XVII. A
la derecha se encuentra el Museu de Arte Sacra, situado en un
modesto edificio que fue un palacio episcopal. A pocos metros se encuentra
la Sé, catedral de estilo gótico manuelino, primer
templo catedral construido en ultramar. Destaca por su techumbre de
madera de cedro y por el púlpito de mármol torneado. En
época de dominación española se construyó
el Fuerte de Sao Lourenço, hoy sede del Cuartel Militar
General.
La Zona Alta, justo encima de la Praça do Municipio, es
mucho más tranquila, formada por quintas, lujosas casas con jardín
entre las que destaca la llamada Das Cruzes, convertida en Museo
de Artes Decorativas y el jardín en el Parque Arqueológico,
donde existe un invernadero con las más variadas clases de orquídeas.
Más arriba, se eleva el Santuario de Nossa Senhora do Monte.
Otros
Puntos de Interés de Madeira
La población de Madeira está principalmente reunida en
la costa suroriental, el resto son poblaciones desperdigadas. Una de
las excursiones más recomendadas por la isla es la que comienza
en el Santuario do Monte y continúa hacia el territorio
da luta, una explanada donde hay un monumento dedicado a Nossa Senhora
da Paz, hasta el Pico do Ruivo, la cota máxima de Madeira
con 1.862 metros de altura. Otro de los picos de interés es el
Pico Ariero, al que se puede acceder en taxi, para disfrutar de
la salida del sol.
En Ribeiro Frio se puede contemplar uno de los últimos
reductos de uno de los bosques más antiguos de la tierra, la
laurisilva, un bosque subtropical húmedo de gran cobertura.
Afortunadamente se encuentra protegido legalmente. Le aconsejamos que
siga los caminos que bordean las 'levadas' (pequeños canales
artificiales de irrigación) que se extienden por toda la isla.
Es una experiencia única.
Las playas de arena blanca de toda la isla se encuentran en la península
de Ponta de Sao Lourenço. Desde un mirador, al que se
accede por carretera, se divisan las Islas Desertas y la Isla
de Porto Santo.
Antes de abandonar Madeira, ha de visitarse el Mercado de Funchal,
donde se pueden adquirir los mejores trabajos de bordados (hay
que asegurarse de que los bordados y tapicerías lleven el precinto
de garantía de calidad y legitimidad del producto) y alguna pieza
hecha de mimbre. El pueblo de Camacha es la capital de
la cestería
ISLA
DE PORTO SANTO
Esta
isla situada al Noreste de Madeira (20 minutos en avión) presenta
un paisaje completamente diferente de Madeira, por lo que podrá
escoger dos tipos de vacaciones en tan solo un único destino.
Porto Santo ofrece una playa de 9 km. de arena fina y dorada,
que acaricia un mar tranquilo y azul, donde aún permanecen secretos
para el pescador deportivo. La playa de Porto Santo es muy conocida
debido a las propiedades curativas de su arena. Este extenso arenal
posibilita la práctica de diversas modalidades de deportes náuticos.
El clima de Porto Santo es seco y estable, con muy poca variación
térmica entre las estaciones, por lo que es normal nadar en cualquier
época del año, gracias a la agradable temperatura del
agua del mar.
La isla tiene monumentos importantes de los que algunos se remontan
al siglo XV, como el Museo Colombo, las Ruinas do Forte
o el Padrón de los Descubrimientos.
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